1. Qué es y en qué se diferencia
El despido objetivo es una extinción por causas tasadas en la ley, con una indemnización de veinte días por año trabajado y un máximo de doce mensualidades. No es un despido libre ni un simple ajuste de plantilla.
Se distingue del disciplinario, que responde a un incumplimiento del trabajador, y del colectivo, que se tramita por el cauce del despido colectivo cuando afecta a varios.
2. Las causas económicas
La causa económica exige acreditar una situación de pérdidas o una disminución persistente de ingresos, con la documentación contable que lo demuestre. No basta con que la empresa gane menos de lo previsto.
Los tribunales exigen que la medida sea razonable y proporcional: la empresa debe justificar por qué el despido concreto sirve para superar la situación.
3. Otras causas
Las causas técnicas, organizativas y de producción atienden a cambios en los medios, en la organización o en la demanda. Deben acreditarse con hechos objetivos y conectarse con el puesto suprimido.
La ineptitud sobrevenida y la falta de adaptación son causas ligadas a la persona, con requisitos propios y límites, sobre todo cuando hay discapacidad.
4. La indemnización
La indemnización es de veinte días de salario por año trabajado, con prorrateo por meses y un tope de doce mensualidades. Es inferior a la del improcedente, que asciende a treinta y tres días.
Poner la indemnización a disposición del trabajador junto con la carta es un requisito formal relevante, cuya falta puede afectar a la calificación del despido.
5. Forma y preaviso
La carta debe expresar la causa con suficiente concreción y entregarse con un preaviso de quince días, o compensarse con el salario correspondiente. Los defectos formales suelen dar lugar a improcedencia.
Conviene conservar la carta, los finiquitos y la documentación de la empresa para comparar lo alegado con la realidad.
6. Cómo se impugna
El plazo para impugnar es de veinte días hábiles desde la fecha de efectos del despido, y se agota presentando la papeleta de conciliación. Si la causa no se prueba, el despido se declara improcedente.
Reunir datos económicos, comparativas de plantilla y pruebas del puesto ayuda a discutir la causa alegada por la empresa.
Checklist antes de actuar
- Guarda la carta de despido y el finiquito.
- Comprueba si la causa económica está probada.
- Revisa el preaviso y la indemnización.
- Respeta el plazo de veinte días hábiles.
- Documenta tu puesto y tus funciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se cobra por un despido objetivo?
Veinte días de salario por año trabajado, con prorrateo por meses y un máximo de doce mensualidades. En ningún caso es la indemnización de treinta y tres días del improcedente.
¿Puede ser improcedente un despido objetivo?
Sí. Si la empresa no acredita la causa o incumple los requisitos de forma y preaviso, el despido se declara improcedente y la indemnización y las consecuencias cambian.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
Veinte días hábiles desde los efectos del despido, plazo que se agota presentando la papeleta de conciliación ante el servicio correspondiente.
Revisado por Sergio Cruz Chacón, abogado colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Lucena y titular de Scruz Abogados. Más de 20 años de experiencia en derecho civil, familia, penal, laboral y mercantil.
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